martes, 3 de agosto de 2010

Poema


CRÓNICA

I

Esa mañana
no hubo suficiente sol en la mesa
El periódico se deshizo en las manos
con lo que no pudimos saber
si era ya la fecha señalada

Afuera
nada parecía suceder sin embargo

II

Pero
en verdad ya estábamos a merced
sin que lo hubiéramos notado a tiempo

No hubo estruendo
disparos
gritos

Sólo oscura resignación
cuando entendimos
al término del día
que aun muertos
nada ni nadie daba cuenta de ello

III

El miedo entonces
siguió siendo
no ya la muerte
sino
volver a vivir
y no saberlo
incluso al despertar
la mañana siguiente
con sol
y el periódico nuevo
en las manos


***

(Del libro inédito, Morir al sur)

6 comentarios:

  1. Esa es la realidad colombiana. Es un alivio que la poesía nos haga sentirla de otro modo. Un abrazo muy grande y gracias Pedro...

    ResponderEliminar
  2. Diría Rubén: "pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,ni mayor pesadumbre que la vida consciente."

    Hermosa forma de exponer el dolor de ese tipo de existencia. Aplica a tanto, Pedro Arturo! A tanto!

    ResponderEliminar
  3. Así es, Terra. Gracias por esa palabra que acompaña. Abrazos.

    ResponderEliminar
  4. la vida es esa crónica que se construye día a día a través de pequeñas muertes, o la relación que se establece con la muerte, escritura y muerte, el poeta es ese anatomista fascinado por el cadáver de su propia muerte dentro del ataúd que se llama poema, ese cuerpo salta, grita, estalla y se desintegra, sin embargo "la mañana siguiente/ con sol/ y el periódico nuevo/ en las manos".

    otro poema,
    aparecerá liberándose del interdicto de la visión del cadáver.

    felicitaciones,
    buen tríptico, besos, Ro

    ResponderEliminar
  5. Ah, Rocío, maestra, amiga bella. Gracias por tus palabras. Siempre me iluminan, me fortalecen. Abrazos y mi cariño, siempre.

    ResponderEliminar